Consejos Kili

  • Subir en grupo pequeño.  Los grupos grandes avanzan a trompicones; andando y parando constantemente y dificultando conseguir un paso regular.
  • Elegir la ruta que permita la mejor aclimatación posible dentro de nuestro margen de tiempo.  Elegimos en nuestro caso la ruta Machame, mucho mejor por ejemplo que la ruta Marangu porque se está más días en altitud de aclimatación, incluso subiendo y volviendo a bajar para acostumbrar al cuerpo a la altitud.
  • Subir muy despacio desde el primer día, lo suficientemente despacio para andar sin cansarnos ni tener que parar a lo largo de cada etapa más que una vez para comer.  Un error típico es subir los dos primeros días bastante rápido, quemando energías que serán necesarias más adelante y haciendo paradas frecuentes que sólo sirven para enfriarnos.  Hay que caminar muy despacio desde el primer hasta el último día de subida.
  • Beber al menos tres litros diarios de agua para eliminar toxinas que suben el pH de la sangre y empeoran su capacidad de transporte de oxígeno.
  • Comer bien todo el tiempo; cenar pasta las dos últimas noches anteriores al ataque a la cima.
  • Utilizar medicamentos contra el mal de altura.  24 horas antes de llegar a los 3000 m, tomar acetazolamida (Edemox o Diamox).  Una pastilla de 250 mg cada 12 horas hasta volver a bajar de 3000 m. Desde el momento en  que se llega a los 3000 m, tomar dexametasona (Fortecortín).  Dos pastillas de 1mg en una única toma diaria. Metoclopramida (Primperán) la última noche o antes si se padece de nauseas o vómitos.  Una pastilla de 10 mg.   Asimismo, llevar ibuprofeno y tomarlo en cuanto se presente dolor de cabeza en altitud.  Evitar tomar Malarone o el antipalúdico correspondiente durante la ascensión por tener efectos secundarios adversos (mareos, nauseas).  Y llevar Ultra Levura y loperamida (Fortasec) por si acaso.
  • Llevar muy buena ropa: Los primeros días hará calor: camisetas de Coolmax o similar que evitan ir sudados (no llevar algodón), y siempre una capa o impermeable muy ligero en la mochila, puede que no la usemos nunca, pero más vale eso que echarla de menos.  Un forro cortavientos en la mochila. Zapatillas o botas de trekking según gustos.  El último día mucho frío: buenos calcetines de Thermolite con botas normales de trekking, manoplas contra el frío intenso sobre guantes finos de Thermolite. Gorro de Thinsulate o similar.  No estará de más y pesan muy poco unos calentadores químicos para manos y pies tipo marca Grabber o similar (www.warmers.com) por si el frío se hace especialmente intenso.  Un par de camisetas térmicas, un cortavientos caliente de buena calidad y un abrigo impermeable caliente tipo Gore Tex+Primaloft.  Unas mallas bajo unos buenos pantalones.  Un par de pastillas de glucosa porque se desayuna muy poco antes de la última etapa a la cima y falta gasolina.
  • Subir muy poco peso en la mochila: el agua, la comida para tomar a mitad de cada día de marcha, el botiquín imprescindible, un par de calcetines, un forro cortavientos (si no lo llevamos puesto) y el impermeable.
  • El equipo aporta confort: un par de bastones, frontal, mp3, mp4 y pilas abundantes de repuesto, lectura.  Esencial pañuelos de celulosa, papel higiénico y toallitas húmedas.  Si tu piel es sensible, toallitas antisépticas tipo Mercry Sept  para limpiar al final de cada etapa las zonas que tiendan a irritarse o formarse eccemas.
  • Elegir una compañía seria que proporcione un guía bueno y experimentado y buena comida.  Muchas veces es cuestión de suerte.  A nosotros nos acompañó al elegir Transkibo, y nuestro guía Zongolo (se pronuncia Songoro).  Sobraron todas las barritas energéticas.

Un comentario en «Consejos Kili»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *